martes, 27 de enero de 2009

Sacrificio de intereses

- ¿Esta es la casa?
- Sí, no hay duda, aquí se oye más fuerte.
- Pobre perro.
- Si pudiera, a ellos les daría veneno.
- No creo que haga falta; el ruido no les molesta, es increíble.
- Así son los políticos: sordos para las quejas.
- Me rompe el corazón oírlo más, oírlos a todo cada vez que venimos a esto.
- Descuida, no podremos cambiar la ideología de la gente, pero al menos presionaremos en su presupuesto; de un par de perros más no pasan.
- Eso espero.

Tira con fuerza la bola de carne con el veneno; solamente piensa en que sea verdad que esos compuestos hacen que no sufra...

No hay comentarios: