lunes, 31 de marzo de 2008

Decisión impuesta

No dejaron aquel día de recriminarle por algo que no tenía culpa alguna, su padre, su hermano, él, todos por simplemente querer echar a andar las cosas, todo fue inútil, un desastre, se rió ante su estupidez de querer mejorar los vínculos entre su familia, pero fue inútil, todo inútil. Decidió no seguir con lo irrecuperable y se dedicó a otra cosa.

Cuando se cierra la mano

El día cierra la mano
mientras los párpados
de luz se unen hartos
de lo que alumbran,
de lo que dejan ver.
Dentro de los dedos
la ciudad se escucha,
las mujeres echadas,
los hombres agobiados
por los colores y dineros.
Entre las uñas rotas
está el vermiculado
cielo de las personas
con sus caballos de oro
y zumo de naranjas
manchando la aurora.
Dentro de los edificios
están los ciudadanos,
sentados en el café,
volando en la teta
cuadrada e infinita,
en la compañera feliz
que a todos desinteresa
y que atiende con rectitud.
Dentro de la areola
la gota del crecimiento,
la nube bajo el agua,
el semen atrapado
como la espuma en rocas.
La cadena infinita
dando vueltas al aspa,
rezongando vida,
mutilando vivas calaveras.

La pequeña aventura de la puerta de oro

Esta mañana no he visto al señor que dice ser mi abuelo, lo único que encontré en la casa fue un plato con arroz agazapado en una bola irrompible, un poco de fréjoles fríos y un plátano que parecía descompuesto. Me lo he acabado todo con cierta tristeza, con la tristeza que te da caer de la cama y quedarte o estar al mismo nivel que el polvo. He pensado mucho en mi madre y en las cosas que hacíamos juntos, ahora no hay nada, apenas y una mala comida. Mencioné que no había nada en la casa: las cortinas, los muebles, los adornos, todo se había vuelto aire o nada cuando desperté sobre el suelo. Pero ante todo esto creo que he aprendido a respetar la vida que llevan los animales domésticos, no hay mejor ejemplo que el de la experiencia,y creo que ya experimenté bastante. He querido salir de la casa, pero no he podido, cuando me dirijo a una puerta o ventana la pared se la come. Esto llega a confirmar que el anciano que dice ser mi abuelo posee alguna cualidad mágica, en apariencia me asusta, pero en el fondo es más excitante que la calle o el entorno en el que soy prisionera. No sé que hacer hasta este entonces, paseo por la casa deshabitada estrellándome contra paredes que ocultan sus puertas y mirando en el polvo algún mueble que yo recuerde. Hay entre todas las puertas una de color dorada, de pliegues dorados y pulidos, como una bóveda. Tengo interés por esa puerta, pero es una de las que más rápido se escapa, ¿Cómo puedo engañar a una puerta que tiene medios superiores a los míos para poder atravesarla? Pensé en eso y vi que con lo único que contaba era con el plato que me habían dejado con la comida, pensé que podía usar de modo útil esa porcelana barata, al pensarlo vi que su color se apagaba y que se volvía caso como un plato de barro hecho arcaicamente en algún lodazal formado por alguna lluvia reciente. Me pareció dislumbrar algo, pero no fue hasta que comprobé con pensar lo contrario que ese material se convertía en lo que yo quisiese, siempre que lo desea con suficiente fervor para concluir el cambio. Eso hice y creé una difícil invención: yo. Frente a una figura idéntica me sorprendí demasiado, tanto que dudaba que en realidad sea yo y que fuera el plato. Sin dilatar más el asunto fuimos las dos y nos pusimos frente a puerta, esta antes que desaparecer tenía intensión ahora de moverse a algún lado, así que envié a la porcelana a que sirviese de cebo para yo poder atravesar de un empujón la puerta, lo que hice. Adentró no había nada más que estrellas, un suelo imaginario y transparente, el abuelo estaba vestido como mago y sentado como un regio oriental frente a una taza de té. Cuando lo miré por largo rato me pidió que me acerque.

domingo, 30 de marzo de 2008

Mural

Había terminado de pintar aquel mural que le había traído tantos contratiempos, la pintura secaría en una hora o más, lo terrible fue que estando dios poco contento con sus logros mandó a que llueva en ese lugar que nunca llovía, por lo que se arruinó el lugar y el pintor se volvió musulmán.

Desnudarte y algo más

Desnudar tu boca con una flor enamorada
la flor que se besa y se dilata como las noches de febrero
aquella época romántica de suicidas estupideces
y algunos amores verdaderos
que no se levantan como los árboles
porque son troncos sin agua, sin tierra sujetadora
Senos sin corpiño que se estrellan contra la ventana
verde de tanto amor amarilla de tanto tiempo
Un gusto en la verdad tan genital
que sabe como a las estiradas piernas azules de los valles
y como la astilla de la cruz clavada y chillante en la lengua
la boca principal, la que pide una noche revolcados en el suelo
Llegar a la flor azul de tu vientre recordar al homosexual
débil ante tus atributos destructivos
No puedo dejar de arrancar los pétalos con preguntas repetidas
y dar los síes y los noes a la Fortuna
No puedo dejar que desflorar a la rosa
tampoco dejar tu rosa de sangre intacta

La introducción del ángel

Se podía ver el humo negro como una manta vieja que se deshace en agujeros hasta volverse transparente desde la cama del segundo piso de aquel extraño agujero de madera que estaba entre dos enormes bloques de cemento y ventanas que dan a lujosas oficinas para gente que sólo conoce de la palabra trabajo. Hace dos semanas que Miranda llegó a vivir con su abuelo recientemente aparecido, un viejo con nariz de naipe arrugado y piel de arrugado elefante, flaco como un cuerpo hecho de bastones y que todos ellos cargan una estructura de negra vestimenta sastre. Al principio la aparición del abuelo fue todo un acontecimiento; la gente conocía a mi familia y muchos de ellos aseguraron que era un impostor, aunque finalmente calló a todos ellos con datos demasiado exactos y personales sobre la familia, uno de ellos que siempre me llama la atención a pesar de conocerlo de memoria, eso es la afirmación de que todas las primeras noches de cada mes él venía a cenar con mis padres, cosa rara, ya que yo estaba presente y jamás lo vi, sin embargo podía repetir perfectamente las conversaciones sobre mí y sobre ellos que ahí se daban. Respecto a esto recuerdo que cierta ocasión bajé antes que todos y encontré un plato más en la mesa, pensé que alguien vendría a cenar, quizá algún amigo de mi padre que oliese a cigarro, fue por esta razón que corrí a preguntarle, pero no me dio razón alguna, parecía como si la presencia de un plato más no fuera para alarmarse. Le pregunté también a mamá, pero la explicación que me dio fue menos emocionante. Al bajar vi aún los platos, exactamente iguales a como los dejé; cierta molestia enjutaban mis labios y cuando bajó papá me propuse decírselo, pero al voltear el plato sobrante se había esfumado.

sábado, 29 de marzo de 2008

Estatua

Se desmayó al ver que la estatua que tantas generaciones había tenido su familia le estaba alcanzando un trozo del pequeño manzano.

La locura por ti

Soy una bola de sangre caminando
sin rumbo, un círculo infinito
que tiene paredes rectas y duras,
ese ojo loco que mira a las cosas
con una luz que las proyecta
ensangrentadas.

Soy un rumbo manchado con la carne
un hombre que no disfruta de comerla,
la piel rehusada del infeliz gigante
que tiene insensible las piernas.

¿Tan pesado el mundo a veces solo
como una pluma o los pies del mármol?
Soy el cuchillo que no corta los huesos,
Sólo los acomoda mejor en la fría tumba.

Soy una estrella de mástiles quemados
sin rumbo, un círculo finito
que tiene colosales y ardientes curvaturas,
ese ojo de loca que fulmina las cosas
con una luz que las eyecta
envenenadas.

El final del crimen

Cuando las estrellas no asomaban bajó al pozo oscuro como de reciente costumbre, se apoyaba con una luz artificial que la llevaba muchos pasos hacia adentro, casi tan cerca de donde tenía que cavar, ese lugar que estaba protegido por un caudal de aguas peligrosamente verdes de las que se libraba dando un salto. Aquella noche era la última dentro de ese nido de ratas, finalmente podría honrarse y continuar con su existencia. Una pequeña detonación y la última capa caía en polvo y pedazos sobre el suelo, ¿de qué otro modo caen las cosas? Avanzó por medio del agujero con gran sigilo, se quitó la ropa de demolición apenas tocó el suelo y con el arma desenfundada fue directamente hacia la sala donde recluían a los homicidas; al entrar tres luces muy potentes la alumbraron, haciendo enceguecer sus ojos y confundiéndola.

-Suelte el arma, la tenemos completamente franqueada.

Ella hizo lo que se ordenó y cayó al suelo desesperada, llorando inconteniblemente ante los que la apuntaban directamente en la cabeza o seguían fielmente el más mínimo de sus movimientos.

-Llévenla a la sala de interrogatorios.

Los guardias más fornidos lo hicieron, los menos la custodiaban con sus armas. La desnudaron y la encadenaron a la silla, su maquillaje se perdió verticalmente descendiendo desde sus párpados. Al momento los dos investigadores entraron, uno con su traje azul y el otro con un saco medio negro.

-No la hemos traído aquí para que hable, nosotros lo haremos- dijo el azul mientras levantaba un fósforo encendido para el cigarro de su compañero.
-Todo esto fue un crimen dentro de un crimen- dijo el otro divagando-. Usted trabajó con el asesinado todo este tiempo, eran espías, aquí todos hemos sido espías; pero él los traicionó, a su organización y a sus jefes, claro que sus jefes no sabían eso, aún no lo saben. Nosotros sabemos que ustedes llegaron a ser amantes, usted supo que habían contratado a alguien para acabar con él, lo supo y se contrarió, ya que avisarle era su muerte y no avisarle era la muerte de él: desde ese momento pensó en la venganza.
-Su nombre era Patrick, bueno, el nombre que usaba en sus misiones...Veo que le sacaron todo al pobre tipo que iba a matar.
-No hable, ya le hemos dicho que eso lo haremos nosotros, no tiene nada que decir.
-Llamó a mi oficina para avisarme del asesinato, tres horas antes de que ocurra, tal vez con la intensión de haberlo podido salvar, pero yo hubiese sospechado de tanto interés que me hubiese dado cuenta más rápido que el sujeto aún no estaba asesinado. Fue por eso que esperé hasta que se me vino la gana de ir. Su amor murió por su cobardía y por un capricho mío.

La mujer al oír eso se pone a llorar.

-Resumiendo todo usted quería que demos con el asesino, y lo hicimos, para eso somos muy buenos. La policía estaba tras él y sus jefes al enterarse del escándalo lo abandonaron, le dieron la orden de entregarse y no mencionar nada respecto a la organización; al dar parte a los medios estos exigirían un castigo ejemplar contra él, probablemente lo matarían meses después. Todo eso estaba en sus planes.
-Cuando vi en las noticias que el hombre era mostrado como un simple sospechoso entendí que todo lo había hecho muy premeditado, pensé que no tenían pruebas y que al final tendrían que liberarlo. Fue por eso que vine aquí.
-Lo supe apenas nos contó todo, entendí que nada había acabado.
-Aún así no tienen mucho, lo único de lo que me pueden acusar es de haber entrado a estas instalaciones de modo ilegal, no asesiné a nadie, mi defensa puede afirmar que no tenía intensión de hacerlo, que el arma que traje no estaba destinada para la muerte de nadie.
-Me encantaría escuchar a su abogado mintiéndole al juez y al jurado sobre el arma, pero todo eso ya lo habíamos pensado. Ustedes no existen, no encontramos datos sobre ustedes, peor, los verdaderos culpables de este crimen jamás pagarían nada...Y tiene razón, nuestro esfuerzo sería inconsistente e inútil. ¿Sabe la historia que vamos a dar?Usted y su futura víctima eran amantes, ambos planearon asesinar a aquel tipo, usted no quiso adentrarse demasiado, sabía que nosotros, excelentes investigadores, encontraríamos al que usó el arma y éste nos conduciría a usted, ambos terminarían presos. Decidió que lo capturáramos y luego vendría a asesinarlo, lo hubiera hecho, si él no hubiese hablado...
-¿Cómo habló?¿Acaso no valoró su vida?
-Lo hizo, por eso habló, aunque no lo matarán, esperamos que siga vivo hasta que acabe su condena por asesinato, y la suya por intento de homicidio.

La mujer no dijo más, entendió que todo había acabado, aunque ese era un final distinto al que se había propuesto. Los investigadores mandaron a que la encerraran en la celda contigua al de su víctima, querían ser hasta el final malos.
Semanas después fueron enjuiciados y condenados a duras penas. Para esa ocasión los investigadores se reunieron en un café.

-Todo a ido bien, verdad.
-Casi, he trabajado mucho y sin paga.
-No te preocupes, te presto dinero; también te puedo dar trabajo en mis asuntos.
-No gracias, hace mucho que me enfermé de eso.
-Yo también estoy enfermo.
-Entonces pensaremos algo para nuestro futuro...

viernes, 28 de marzo de 2008

Flores

Le era imposible soportar esa calle, casi parecía un museo y casi siempre se veía en la necesidad de avanzar a través de los estúpidos turistas que con sus cámaras en mano eran sólo estorbos. El problema ocurrió cuando una de ellos se fue hacia atrás para tomar una mejor foto y fue lastimada en la espalda, afortunadamente sin mayores consecuencias. Pero los pedidos se mezclaron, y por culpa de la obstinación del dueño por no querer usar paquetes distintos para cada ocasión terminó mandando un recado fúnebre a una pareja que lo estaba intentando y un "quiero seguir intentándolo" a un velorio.

Imposible contigo

Atentos soles los de las mañanas llevas
en cada balcón cuya gracia no existe,
pues ni los rayos del fuerte sol desvisten
la claridad que la luna en ti despierta.

Frescos céfiros entre tu libertad avientas,
cuyas delgadas bruces el cerco embisten,
el cerco que el dragón cuida y resiste
ante el paso de quienes tu amor alimenta.

Tu amor alimenta, empobrece, construye,
es el animal de la ciénaga abandonada,
el buitre azul que todo lo bueno consume.

Somos el trozo de animal que por ti huye
hasta llegar a limbo de estrellas moradas
y desear el paso a otro rey que te salude.

El interrogatorio

Las luces alumbraban sobre todo a la mesa, los dos guardias esperaban afuera cualquier cosa que no pasaría, era un ejercicio inútil cuidar a ese individuo. El detective y el capitán adentro, con unas ganas de matarlo que daban miedo; el asesino habló:

-¿Señor, cómo supo que lo estaba esperando ahí dentro?
-Calla animal-dijo el capitán, molesto-, aquí las preguntas las hacemos nosotros.
-No tengo nada que contestar sobre el asesinato.
-¿Entonces aceptas que lo hiciste tú?
-No tengo que hacerlo, pero no lo voy a negar, aquí todos lo sabemos.
-Pero eso no es lo que debemos saber, ¿verdad?
-Usted sí que me da miedo. Ahora veo que ambos estamos conectados.
-También lo pienso.
-Lo supe por la sensación que me da, porque adivina con mucha precisión mis movimientos y mis intensiones.
-Paren ya, no necesitamos esto.
-Lo necesitamos, eso es lo que él piensa. Dinos ya lo que pasa, si lo haces podremos considerar...
-No considere nada; simplemente acabó mi función, ya no sirvo y en vez de aceptarlo vine con ustedes. Ellos entendieron que era lo mejor, por eso me lo ordenaron.
-Te ordenaron venir a la policía, te perdonaron la vida con la promesa de que nunca menciones una palabra.
-Ellos lo saben todo, no me extraña que estén escuchando esta conversación, por ejemplo.
-Es imposible...
-No lo es, tengo la seguridad de que lo están haciendo.
-Así fuese hay algo más.
-No, no hay absolutamente nada. Aquí acaba todo, tienen a su asesino, no de uno, sino de miles de muertes, tienen las pruebas, la confesión, el caso, no hace falta nada para asegurar mi vida.

Los dos defensores del orden se miran, con una señal hacen que se vayan los guardias de la entrada y que apaguen las grabadoras. El detective saca su arma:

-¿La ves? Es hermosa, con esta he amenazado a miles de tipos durante toda mi carrera; llevo más de 30 años en esto, ¿sabes?, y no creas que somos unos idiotas, todos los huecos, las piezas enormes que no entran, todo tiene un aire de espía, el señor al que asesinaste lo era, lo sabemos porque no existe, su mujer también lo es, claro que no sabemos si es en verdad su mujer.
-Podemos suponerlo.
-Sí, de otra forma no se preocuparía por joderte tanto.
-No tienen como demostrarlo. Parecen dos malos literatos, me dan risa.

El policía de la un puntapié en la parte lumbar de la espalda, él grita, se acerca el otro con tranquilidad y le empieza a dar golpes en la cara; entre los dos lo patean mientras que le obligan a decir palabra por palabra. No les importa la ley, sabe que con esos tipos no la tienen, ya que a nadie le importa no escatiman en los puñetazos.

-Ya déjalo, nos ha dicho demasiado.
-¿Cerramos el crimen?
-El crimen no ha terminado.
-¿Otro presentimiento?
-No, esto es pura cabeza; aún falta que vengan a matarlo.

jueves, 27 de marzo de 2008

La importancia de leer el centro

Canturreaba dulcemente frases de Edif Piaf, escribía la carta mientras tanto, ojeaba la carta a la que iba a contestar. En eso leyó la parte más importante, se detuvo y sin poder contenerse se puso a llorar, dejó caer la carta y la pluma al suelo y al mismo tiempo la música dejó de cantar a su musa.

Reflejo

La sombra con que peleo
es mi reflejo de conocimiento;
soy yo el que en movimiento
desconocido me encuentro.

Pesca

Por alguna razón estaba inquieto, molesto con todos los que sin mirarlo lo chocaban y le reclamaban sin que él les hiciera caso. Se sentó y esperó que el tren llegara. Creyó que era una mala idea hacer lo que quería y de inmediato empezó a dudar, a caminar de lado a lado, quiso romper la ventana y saltar, caer en algún lado, tal vez en una piedra que le reventara los sesos. Presionar la palanca de emergencias, irse y caminar días y días por el bosque hasta morirse. No servía de nada resignarse, ya estaba tomada la decisión y era mucho mejor que la muerte. Cuando paró el tren, sin embargo, salió corriendo, queriendo escapar de sus dos destinos: al llegar a la puerta los guardias que habían cercado toda la zona lo atraparon.

miércoles, 26 de marzo de 2008

Los ojos de la muerte

-Toda la noche había molestado, había pasado del alcohol a su habitual espíritu pendenciero, sus amigos lo abandonaron y el tranquilamente los mandó a todos al carajo. Regresó cansado, pero profundamente molesto, no sabía de qué.
-Sigue contando...
-Cerró su puerta y no se molestó en prender la luz, quería dormir mal en alguno de sus caros sofás y tal vez mancharlos con bebida.
-Espera, ya vengo, voy al baño.
-No jodas, acabas de ir.
-Pero no era para eso...
-Ah, entiendo, anda.
-¿Ya se fue?
-Sí, no esperemos a esa perra, se ha ido a seguir jalando.
-Bueno, al aproximarse a la ventana notó que su sombra se distinguía de entre toda la oscuridad, lo cual, a pesar de estar borracho, le pareció sumamente extraño.
-Seguramente su sombra cobra vida y lo mata.
-Si ya te la sabes, no la cuentes.
-No, nada de eso ocurre; esperen a que termine.
-Ya.
-Se quedó haciendo movimiento, o sea levantando su mano, su pierna, volteó a ver si había algún sitio que generaba luz y al ver no había nada, todo estaba muy oscuro, como un apagón.
-Lo apagones son lo máximo.
-¡Cállate!
-¡Cállense todos!
-Al mirar fijamente a la sombra notó que algo blanco salía de ella, lo que lo asustó mucho, seguro creyó que era un fantasma.
-Seguramente.
-No jodan, pues.
-Pero no solo eso, salió algo blanco por todos lados, eran como unas bombillas apagadas. Se aterró mucho y retrocedió lo más que pudo, cuando pasó eso las bolas blancas sacaron de su interior unas pupilas rojas que escupieron un poco de sangre.
-Qué asco.
-Exacto. Se estremeció tanto que saltó por la ventana.
-De la puta madre su muerte.
-Sí, habría que intentarla...

Camarón oscuro

Camaleón oculto en el vado
sosteniendo las tijeras rojas,
¿Qué te ha hecho llegar tanto
en un agua tan insípida, remota?
La vena azul y sus espadas bellas,
una por una te azotan el lomo,
caballo de tantas patas armadas,
no te afecta la singularidad de piedra.
Pues eres piedra en ti mismo
o disfrutas de la burla de lo inmóvil,
pájaro que usó sus alas, sus uñas y picos,
y ahora es un huevo terrestre e intacto.
¡Haces que la marcha del agua
parezca un soplo de niños!
El ojo de un loco aún intacto,
tanta verdad guardada en lo finito.

Descubrimiento

Los compañeros lo miran callados, pesados como el plomo o el cemento. Él está a un lado, hundido en la pared y sin movimiento. No quiere saber nada, por hoy él es un cero.

-Señor, mire lo que tenemos aquí.
-Cerillos, vitaminas, agujas quemadas, revistas para chicas; sabemos que el tipo no es normal.
-Eso lo veo, señor.

Cae de entre la revista un boleto.

-Recójalo.
-Sí, señor. Es un boleto a...
-Permítame.

Lo ve, lo lees, incluso se atreve a olerlo.

-No entiendo que lo hace ir hacia allá.
-El clima quizá, señor.
-Como sea. Oye, estatua, ven a ver esto...

El otro recobra el movimiento y sin decir una palabra se acerca, le arranca de las manos el boleto.

-No vale nada. Probablemente no irá después que sepa que hemos visto el boleto.
-Lo hará.
-¿Por qué estás tan seguro?
-Porque siento lo mismo que antes al decirlo...
-Bueno.

martes, 25 de marzo de 2008

Instante regresivo

Yo soy alguien aburrido, capaz de convencer a la persona más positiva de que hay personas que son ajenas al cambio, así soy, no me arrepiento ni me siento mal por serlo, no tengo que ser divertido con nadie, mi trabajo y mi mente no lo necesitan; será como aquella ocasión, la última, yo estaba desde hace una hora esperando y revisando el lugar para que nada fallara, fue algo que hice muy rápido, demasiado para el excesivo tiempo que tenía; me acerqué al carro y saqué de él el periódico.Casi no lo leía con la niebla y la poca luz que había, pero me bastó para pasar el rato.Felizmente aquel desafortunado habló para hacerme notar su presencia. Matarlo no fue malo, por alguna razón, como pocas, sentí que jalar del gatillo era un alivio. Cayó y la niebla ocultó su cara.Tuve cuidado en fijarme donde pisaba, no quería dejar rastro alguno, aunque esa señora insistió y se contentó con la extraña idea de dejar el periódico. Sinceramente no sé que puede decir un grupo de papeles que deberían estar en blanco...Regresé con dificultad aquí, y ahora esos tipos están viniendo, puedo saberlo, me siento como una rata que siente avanzar la escoba, tengo el arma lista, la mente preparada, lo más importante en el bolsillo, me falta el boleto, ¿dónde lo puse? Dentro de alguno de los cajones, tengo que tomarlo, pero no puedo, ya están a unos pasos, tengo que abrir y disparar, si demoro puede ser que me quede aquí y no puedo dar una ofensiva...Cuando los mate revisaré las revistas donde debe estar el boleto.

Día

No por nada las paredes
de nada se estropean
arrastrando ciempiés
invisibles y coléricos
que no captura el ojo
ni saborea la magra boca
Cantos sosteniendo ramas
en el aire de luz
Y los corazones quemando
las bocas jugosas de chicas
Un libro hecho de estrellas
tranquila se va la noche
con la chapa en su pechera
que fulgura con el pino
una luz frágil y oscura
Tormentas de nubes rojas
azotando en silencio
la insolencia de las puertas
y los hogares cansados
de imitar a las obreras
o a la reina esclava.
Así pasa el color del tiempo
sentando piezas en la cerca

Dejarla a su suerte...

Arrojarla a sus brazos era como entregar un pez al agua, tan viva, tan hermosa nadando entre sus dedos, el pez que se escapa, que vuelve a capturar, que atraviesa con un arpón furioso.Sus quejas sutiles de gata, su poca decencia para maquinar artilugios devastadores. Todo era apenas una visión calmada de un día de campo, en el fondo toda aquella excitación no tenía nada, era algo superficial, un manto que los cubría de pies a cabeza, y se besaban y no prendía fuego, tal vez como esas llamas falsas...Y pararse con cierta indignación oculta, mirarlos con un desdén que a nadie engaña, dar la vuelta y abandonar algo tan interesante y deseado-seguramente- por miles en la tierra. Era querer entregarse a esa rendición que tanto hemos negado, y eso era imposible, por eso seguía mirando.

lunes, 24 de marzo de 2008

Suma ocular

Desaparece el torso de luz
cuando la noche regresa a recogerlo
Siempre olvidándolo en tantas partes
la vena que se rompe y deslumbra
el escudo que nos defiende de sombras
la cabeza del príncipe en la bandeja
los arcos que muchos ojos pasan
Marea de armas blancas
rompen queman alían sufrimientos
Todo lo que deja el amor petrificado
¡Tanta luz estando ciego!

Idiota

Los de carretera encontraron al tipo, no fue difícil, fue el único que concordó con la descripción. La última vez que lo vieron fue al entrar a un motel, ahí encontraremos pistas.

Viajar a estas horas por esta carretera de rutinario paisaje no despierta mucho el ánimo, pero finalmente hemos dado con el tipo, o por lo menos con algo. Tal vez se fue sin que los holgazanes de carretera lo notaran y probablemente se debe estar tomando fotos con alguna momia de Egipto.

-¿Aquí?
-Eso parece.
-Vamos.
-Lleva tu arma.
-¿Es necesario?
-Tiene un arma.
-Sería un tonto si la usa en contra nuestra.
-Tendría oportunidad de evadir la cárcel si lo hace.Llévala.
-De acuerdo.

Entran y los saluda el recepcionista. Con un ademán le dicen que se calle. Se acercan hasta el pasadizo, la puerta que buscan está girando...

-Sácala y quítale el seguro.
-¿Por qué?
-Se ha dado cuenta de nosotros, nos está esperando.
-Eso es absurdo.
-Créeme.
-No lo haré (el otro le mira con reproche).
-Bastardo(corre, se asoma, pasa rozando por su oreja derecha la bala).¡Mierda!
-¡¿Estás bien?!(Lo jala hacia atrás, saca su arma y dispara, pero el enemigo se ha ido por la puerta de emergencia).¡Diablos!
-Síguelo, idiota, lo perdemos.

Corre detrás de él, no lo pierdas, ¡diablos! Fui un verdadero idiota, aun más idiota que él, debí haberle ayudado, aun así se fue sólo; no sé quién es más idiota.

-¡Deténgase!

Se oye del otro extremo un disparo.

-¡Detente!

Llega hasta un agujero en la pared, es mediado, pero el criminal escapa a través de él, el policía no puede atravesarlo, es muy robusto.

-¡Mierda, mierda, mierda ,mierda!

Seguro no lo ha atrapado, ¡estúpido! Arruinó todo lo que hicimos.

-(Llega lentamente)Se ha marchado.
-Idiota.

Banquete

-¿Estás lista?
-Sí, ven a mi lado.
-Este...
-¿Qué pasa?
-Estoy inapetente.
-¿No te gusta lo que está servido?
-No, lo que está servido se ve bien, sólo que es raro...
-(Se mira de pies a cabeza) Yo no veo nada de raro.
-Usted sabe, los principios... Mi hermanastro.
-Me dijo que no vendría para cenar, seguro surgió algo.
-Ya lo veo.
-Vamos, anímese a probar, todo aquí es delicioso, prometo enviciarlo con todo esto.
-Eso es lo que me temo.
-¿Sugiere que no es bueno enviciarse con lo que tengo?
-No, realmente sería un vicio que todo mundo quisiese seguir, aunque lleve a la tumba.
-La tumba más próxima a usted es la de mi lecho, así que déjese de excusa (se levanta y lo tumba)y coma ya(obliga a que muerda la piernas).

domingo, 23 de marzo de 2008

Dos bocas en la selva

Cuando llegué al pueblo, hambriento y agotado, creí que me había equivocado de árbol y había terminado en algún pueblo habitado por duendes o criaturas peores. Llegué arrastrando mi pie izquierdo y con la lengua afuera, seca y estorbando mi habla. Y ahora que menciono lengua tengo que referirme a Fortunato, a quien la fortuna lo creó con dos bocas, las dos utilizables; la segunda la tenía en el cachete derecho, era una boca completa, aunque un poco más pequeña que la normal, no afectaba de ningún modo su funcionamiento y comía a través de ella frutas secas y uno que otro hueso. Al principio sus padres se asustaron y estuvieron a punto de venderlo por un flaco cerdo, pero el anciano chamán del pueblo les dijo que era una señal de buen augurio el que haya llegado a la familia y al pueblo un muchacho con dos bocas, signo de prosperidad y abundancia de alimentos. En pocas palabras le salvó la vida. Mientras creció demostró ser una buena persona y se ganó la amistad de todos, y contrariamente a lo que muchos piensan consiguió enamorada y esposa mucho antes que todos, incluso antes que los más guapos y adinerados. Trabajó duro y tuvo dos hijos que no fueron como él, su empresa de transporte le trajo merecido reconocimiento, aunque siempre rehuyó de todo eso. Vivió una vida honrada y cómoda, pero,a los 75 años, una caries extraña lo mató.

Vida laboral

Durante el día va la noche
por su detrás empujando,
los relojes todos apurando,
las personas en lo pobre
y en el esfuerzo luchando.
Durante la noche va el día
por su delante caminando,
los relojes a todos suplicando,
las personas en la vida
y en el esfuerzo conquistando.

El almuerzo

Detuvieron el auto y bajaron con desgano, se habían agotado los cigarrillos y el ánimo de entregarse al deber; era la hora del descanso.

-Siéntese.
-Sí, por favor, estoy cansado y hambriento.
-Igual yo; vaya vieja de mier...
-Sí, dios mío, que vieja, insoportable.
-Yo insisto en que la mejor solución era disparar al gato.
-Sí, pero la vieja nos hubiera jodido.
-Pero nos hubiésemos vengado.
-¿De un mal rato?Hubiésemos ganado muchos más. Es aquí cuando creo que la venganza es un camino que da forma a un círculo, podrás cambiar el rumbo, pero seguirá siendo un círculo, tal vez una esfera.
-Sí, sí, ya veo que el hambre te afecta. Pidamos algo.
-Huevos y tostadas para mí, por favor.
-¿No es ese el chico que estamos buscando?
-Debe ser. Hay que saludarlo.

Los dos se acercan sin llamar la atención y uno de ellos sujeta el brazo del chico, lo lleva hasta el asiento y pide los huevos y las tostadas al encargado que, al ver como trataban al chico, ha obligado a que uno de ellos muestre su placa.

-Te hemos estado buscando.
-Yo no hice nada.
-Ya sabemos que no hiciste nada, no seas idiota y no repitas las tonterías que dicen en la televisión.
-¿Qué quieren?
-Conversar, quisiéramos saber si sabes algo.
-Hace unos días vinieron a preguntarme sobre el periódico que le vendí a ese tipo, les dije que fui el primero en reclamar los diarios de la imprenta, vine aquí a desayunar y aquel sujeto vio que tenía los diarios, me pidió uno y yo se lo di, es todo. Yo no tengo la culpa de que esté muerto.
-No te la estamos echando. Pero sabemos que mientes, no encontramos evidencia de sangre en el diario a pesar que el diario estaba a los pies de la víctima, lo que significa que la víctima no tenía en ese momento ningún diario. Tampoco tiene lógica que el asesino lo haya dejado para decirnos algo.
-De eso se encargó la mujer del asesinado.
-Eso ya está visto.
-¿Por qué creen que miento?
-Porque nos das una versión equivocada de los hechos, él no compró ningún periódico.
-Pero el asesino sí...
-¿Cómo?
-Cuando vino el oficial a interrogarme no me dio detalles del homicidio, sólo mencionó al periódico.
-Lo que te hizo suponer que el asesinado fue al que se lo habías vendido.
-Sí...El tipo que murió no era muy delgado, de cabello negro y ojos negros, blanco, tenía un abrigo que le llegaba hasta los zapatos, era marrón claro.
-A quién se lo vendí no fue a él, el tipo era alto, flaco, tenía el cabello rojo y los ojos azules, también tenía abrigo, y sombrero, sobrero negro, abrigo blanco.
-¿Tienes el dinero con que te pagó?
-No, lo guardé con las demás monedas, las cambié de inmediato.
-Tenemos la descripción del tipo.
-Es un avance, pero no avanzaremos algo si no traen la comida.
-Tú, muchacho, puedes irte.

sábado, 22 de marzo de 2008

La llave metafísica del nombre

El camino está en el nombre, ahora estoy seguro, lo único que faltaba falsear era el nombre, su identidad para volverla meramente metafísica: sin casa, sin identidad empapelada, sin marido. Sharon holmes, tal vez es un anagrama, una dirección.Tenemos de aquí en adelante aferrarnos a esa ancla que conecta con todo este delito, tal vez con una parte de él.

-Busquen todo lo que tenga que ver con este nombre; tienen que traerme en una hora respuestas.

Lo primero que viene a mi mente es el detective, de célebre detective de novelas, las novelas son bonitas, ahí el criminal es inteligente y causa problemas a la policía, no se deja atrapar hasta el final y muchas veces los reta con su cercana presencia. Me encantaría saber de un criminal que hable como un caballero, de esos he visto pocos, probablemente en casos menos interesantes como este. Sharon, aquella actriz cambiando de lugar las piernas, el detective y la vagina, la fama y la fama, mente y sexo, los extremos. Los ingredientes para hacer algo exitoso, todo tiene que ver con el éxito- estoy por buen camino-, las celebridades, literarias o de cine, las conocemos aún sin querer, las vemos en los diálogos de los demás, en los periódicos.¿No dice nada el periódico?Sí, lo veo, dice mucho más, estaba intacto, pulcro, ¿qué hizo que no se manchara con la sangre que embarró la explosión del cerebro? Estaba apenas mojado por la humedad, duro por el tiempo espantoso, estaba replegado, para tenerlo así la víctima lo hubiese tenido que llevar con la mano levantada para que no arrastre, ¿con qué objeto? Mirando los titulares, no, no es probable, los vio en la cafetería, lo adquirió apenas llegaron, la imprenta está a una hora de ahí.No encaja el periódico...

-Dígame,- dirigiéndome a un policía que se acercaba por ahí- ¿saben algo más del periódico que encontraron a los pies de la víctima?
-No, lo revisamos, no encontramos huella alguna.
-¿Eso no les pareció raro?
-No, lo que nos pareció extraño fue encontrar más rastros de pólvora en él que en el asesinado.
-Qué interesante. Llame al detective, dígale que encontré una pista, también pídale que no desayune, ya lo haremos cuando nos veamos.

Selección

Apresuraban el paso los subordinados con las armas levantadas y los índices bien puestos en los gatillos, de vez en cuando insultaban a alguna mujer que por el miedo a ser ejecutada se salía un poco del camino. Sin embargo pudieron llegar a tiempo para que el juicio militar sea dado: ordenaron a todos en una hilera que era terriblemente custodiada, le sacaron información a todos, los hostigaron mientras más nerviosos avanzaban al final, etc. ; llegó el turno de una de las hijas de don Crisbado, la intermedia de sus siete hijas, de 24 años; el que dejaba el paso la miró y le dijo que adentro la estaban esperando, notó que cuando pasó el soldado le miró sin descaro la parte de abajo... Adentro estaban tres tipos sentados en una mesa y cuidadosamente separados, en la mesa una banderita de la nación no flameaba por lo pesado del viento que apenas se arrastraba a nuestros pies. Los que presidían el juicio estaban zambullidos en los documentos, uno de ellos, el que encabezaba esa falsedad, alzó la vista y se la quedó mirando un rato, tal vez pensando que se veía demasiado tierna para ser una asesina. Hijita, ¿te puedo dar un abrazo?, dijo para acabar con su angustia; sí, por supuesto, respondió un poco desconcertada la chica. Se acercó el juez y la apretó de lleno contra él, sintió toda su inocencia en el abrazo. Ya te puedes ir, hija, estoy seguro que un terrorista no sería capaz nunca de abrazar a un militar. Así dijo y la dejaron ir, aunque no pasó lo mismo con sus hermanas y hermanos...

Temperaturas del amor

Ni bien sabido ni bien gozado
ni mal que vive desconocido,
tal vez entre morir y enterrado
haya una verdad que vivo.
Los ojos dicen más cerrados,
mas algo debe ser visto,
lo que en vida ocultamos,
lo que en muerte decimos.
Ni mal sabido ni mal gozado,
todo lo pasado pasó y seguimos
de lo extravagante disfrutando,
y así también de lo prohibido.
A veces el corazón engañando
para el ojo del que vivo
sueña al amor enamorado
viviendo de difunto tibio.

La sonrisa existente

Las personas sonríen, la respuesta estaba en la sonrisa. No era demasiado esfuerzo suponer que le causó alegría aquel extraño hecho de tener que ir a esas horas a un lugar mortal para los asmáticos a encontrarse con alguien que le hacía así de feliz, o tal vez era algo que excitaba su dicha. Alguien conocido, quizá no, algo querido, alguien querido, su mujer, su casa inexistente, desarmada y enterrada pieza por pieza para que la policía no la encuentre, traficantes, una vida peligrosa y ajena a los registros. Pero espero, observo con detalle cara arruga en su cara: las arrugas dicen miedo, dicen que probablemente descubrió todo cuando alguna luz salida de algún barco le mostró la punta del arma, aunque es probable que ni siquiera lo haya percibido.

-¿Aló?
-No veo que esté haciendo su trabajo.
-No es tan simple, señora, usted no existe, ni su casa, no tiene identidad, lo único real aquí es el cadáver de su marido.
-Él tampoco existió, tuvieron que matarlo para que aparezca en el mundo.
-Usted sabía del asesinato,¿no es así?
-Por supuesto, yo participé en él, aunque nunca le hice daño.
-Seguro bastó con el daño que le hizo a usted.
-Se equivoca, nunca me hizo daño mi marido.
-¿Entonces qué fue?
-Eso lo tiene que investigar, por eso estamos hablando y por eso he invertido dinero.
-Sinceramente no creo que exista tal dinero. Es tan dudosa su existencia como todo lo que implica esto.
-El crimen es real, el dinero también, es su premio, no hay premio sin esfuerzo.
-No hay esfuerzo sin problema. Sin pistas a nadie le va a importar que un tipo feliz haya muerto.
-Mi esposo nunca fue feliz, debería tener en cuenta. Ahora me despido, ya empezará a trabajar con lo que le he dicho, es lo justo para interesarse. Salúdeme a los policías que lo acompañan.
-Lo haré.

viernes, 21 de marzo de 2008

Descripción de un salvaje

Aquel sujeto era un salvaje, aparte era un puerco que le encantaba caminar semidesnudo en pleno calor de su barrio y llevaba una navaja con abertura de fuelle con la que degollaba naranjas y otros alimentos, también la usaba para abrirle las venas a cualquier malnacido que lo requiriera, pero eso era en casos de emergencia, ya que le ponía muy triste que el sabor de la sangre estropeara su fruta. Solía fumar en restaurantes donde no se fumaban con el único ánimo de desagradar, de levantar polvo y quizá a algún difunto que aún no lo sabía que era y que estaba listo para pasar por el proceso dramático de conversión. Su principal enemigo fue un cura que alguna vez le recriminó ser tan animal, él tuvo la debilidad del respeto hacia la religión por la costumbre salvaje que le inculcó su madre de rezar fervientemente sus alimentos, fue por eso que no lo mató en ese instante, seguramente. La vida de aquel hombre duró poco, era demasiado confiado como para creer que su poder y el de dios eran capaces de salvarlos a todos los que pedían convenientemente su auxilio. La vez que murió fue por evitar que el bastardo siguiera golpeando a un amigo de su hermana, le recriminó que los malos no iban al cielo, por lo que quiso comprobarlo durante dos días en un periodo de tortura inefable, haciendo uso y exceso de la última gota de sangre. Ya sin religiosos ni entrometidos siguió siendo un salvaje de aquellos que no les importa tener el estómago abierto en una tarde lluviosa de mayo sobre el fango o que no dudaba que acababa con una vida al disparar en el cráneo. Tuvo una vida repetitiva y le dio permiso a la muerte para que lo lleve de ahí, eso es todo.

Procesión

Por una vereda
de alfombra ocre
pasa la verbena
de los que esconden
en mantillas nuevas
la culpa deiforme.
Las mujeres morenas
van en su uniforme
oscuro como ellas,
arrastrando muñones
de pecadoras piernas;
los malos señores
con la barba derecha
prevalecen sus dones,
a todas desprecian.
Sólo uno no come,
sólo uno no crea
huellas sobre el monte,
sangre en las venas:
descansando sobre
la cruz de madera
por algo no esconde
sus heridas de piedra.

La casa invisible

La identidad del individuo estaba completamente reducida a la existencia de su mujer, él no nos señalaría hacia otro lugar al no ser que ella esté ahí; parecía una sentencia clara de venganza, un conjunto de elementos que conformaban el crimen apuntando hacia la conclusión más simple, pero aun con ese razonamiento no encajaba la llamada, peor, no tenía porqué encajar. Llegamos a donde debimos llegar, pero no había nada, era una colina verde y siempre joven en la humedad, habían vestigios de un hogar levantado ahí, pero eran tan antiguos como las costumbres victorianas.

-Aquí no hay nada-repuse con desgano.
-Debería haber algo, están registrados aquí hace como 3 años.
-Creo que deberían encerrar al corrupto que registró su casa.
-Acabamos de preguntar por él, adivinen, murió hace tres días en un lugar al otro lado del país.
-Esta coincidencia me espanta-repuse.
-Estamos metiéndonos en algo grande, según parece.
-Lo sé.

Lo sabía, las piezas eran demasiado grandes como para que se tratase de algo pequeño. Sólo nos queda volver al final de sus intensiones para poder retomar nuestro principio.

jueves, 20 de marzo de 2008

Buena

Aquella diosa encontró a Odiseo agotado, escondido del frío entre unas hojas. Estaba cansado y repulsivo; cerró sus ojos con un polvo mágico.

Solidaridad

Pasando en mano sobre mano la escalera,
las astillas juntas y fuertemente unidas,
compartidas entre todas como el mejor sexo,
sentadas a la espera de la petición de ayuda.

Molestar el almuerzo de otros con dulzura,
encontrar en el problema un pasaje de alivio,
sembrar lo que dejan de lado las culturas,
caminar por la tierra yegüera sin peligro.

Sentarse a mirar y quemarse el horizonte,
beber agua fría que te resbala por el pecho,
calmarse de sentir que la vida aquí es segura,
moverse cuando uno se canse de lo hecho.

Lo que no dice el diario

-Sharon Holmes.
-¿Es el nombre de la esposa de este sujeto?
-Sí, están casados hace 7 años. Dime, ¿crees qué ella sea la asesina?
-¿Y como rayos voy a saberlo?
-Tienes razón. Aunque puede ser la que llamó, pero puede que no haya trabajado sola.
-La misma respuesta anterior.

Toma un diario que estaba al costado.

-Este es el diario que tenía el tipo, ¿no?
-Lo compró de un chico que estaba en la gasolinera, a un par de kilómetros de aquí; tuvo los guantes puestos, no dice nada...
-Sí lo hace, encontraron en Dinamarca...

Un subordinado del guardia se acerca.

-Señor, hemos encontrado la ubicación de la esposa.
-Vamos.

miércoles, 19 de marzo de 2008

Despertar

Se iba la luz por el miedo al sol
cuando se abrían las puertas
de oro, se ponían rosadas yemas
y se dejaba el sueño en el colchón.

Todos, desnudos, sin tener calor,
dándose baños que bajan pereza
y suben la labor de las enfermeras:
a trabajar por el hambre y el dolor.

Corren sin mover las cansadas piernas
y gustan de gritar al otro de su error,
ciegos por alfombras negras avanzando.

Avanzan lentamente todos en hileras
cuya gracia es salir y morir en derredor,
todos los pisos están aún trabajando.

La llegada del galgo

Lo encontraron unos pescadores argentinos que parecían nacidos en una chacra. Tenía la cara ensangrentada y perforada por la bala, el cuerpo estaba más frío de lo normal, la niebla había formado pequeñas gotas congeladas; a alguien se le había ocurrido poner una ópera sacramental a todo volumen, exagerando el drama del desconocido. El detective llegaba al final, como siempre, cigarro en la boca y saco beige, acercándose sin saludar a nadie y llegando a los pies del muerto.

-Pobre iluso, debe haber estado feliz antes que le destrocen el cerebro. Miren tremenda sonrisa que conserva su cara.
-¿Por qué estás acá?

Un guardia lo miraba estirando la nuca, le daba cierta pena y se la reprochaba con la mirada.

-Me contrataron para investigar la muerte de este tipo.
-¿Quién lo hizo?
-No lo sé, recibí una llamada, era una mujer, tenía la voz muy melodiosa; le pregunté su nombre, pero se negó a dármelo, dijo que cuando descubriera quién era el tipo sabría con quien hablaba.
-Esto es muy raro.
-Lo sé, me llamó, según parece, antes que lo mataran.

martes, 18 de marzo de 2008

30 años

No se habían visto en treinta años, aun el que contestó ya se había olvidado de él. Fue a ese sitio tan lejano, cerca del muelle, únicamente por petición suya, le parecía tan extraño que no olfateó la trampa. Al llegar lo esperaba leyendo una sección del periódico que según él era de las tiras cómicas. Se acercó y ante de estrecharle la mano lo saludó. Su viejo compañero alzó la vista por encima del periódico y de inmediato lo dobló y lo dejó a un lado, lo miró al otro que había estado esperando con una de las sonrisas más hipócritamente creadas. Sin avisarlo el demorón cayó con un tiro que le atravesó el costado...

Retroceso

Volveremos al infierno,
a aprender lo que los primeros no aprendieron de la manzana...
Encontraremos las semillas que no estuvieron en esa cámara,
tal vez algún elefante azul de hielo.

Volveremos al cielo
a dejar las piezas de oro regadas por el jardín de blancas...
Hundiremos con piedras negras el palacio que se autoproclama
centro del mundo, gravedad o cero.

De tanto recoger pasos
hallará el camino otros caminos que no fueron descubiertos
por fallas cerebrales.

Encontrarán lo que años
tardó en perderse para tal vez nunca los ojos cubiertos
la encontrasen.

Anciana

No era mi intensión avanzar, pero si no hay avance entonces debemos avanzar de alguna forma o por algún lado. Todos estábamos listos y nos habíamos dado cuenta que estábamos arruinados y dilatando el plan por la vieja que daba vueltas y vueltas por la entrada; tenía una apariencia de abuela tan marcada que nos daba la sensación de que era la abuela de todos, no podíamos apartarla, un rumor materno nos lo impedía, pero no en vano eramos peligrosos, asaltantes, me tragué a mi madre y corrí con el revólver hacia el banco, pasé a unos metros de la vieja, como que mis compañeros se ofendieron con lo que hice; pronto recuperaron la cordura y me siguieron, cuando estuvimos todos dentro salió la policía que estaba camuflada entre los civiles. Ahí comprendí la desgracia, el error de no haber visto más allá de los rasgos sentimentales y maternos: esa maldita anciana era un policía...

lunes, 17 de marzo de 2008

Vendealmas

Un hombre quiere vender su vida material en E-bay porque su pareja ideal, su esposa, estaba con otro, que de casualidad es filósofo. La suma de todas las cosas da un aproximado de 450 000 dólares, quién tenga esa suma está apto para comprar una vida. Vaya lujo...

Tormenta

Singlábamos por terribles nidos de serpientes azules, y un gran viento empujando sutilmente la popa. Los hombre hacían sus tareas de hombres y el capitán se distraía de ellos, caminaba y patullaba con la pierna de palo; era un hombre perínclito y parecía haberle robado a Zeus el don de ser longividente. Su unigénito lo acompañaba en el viaje, no tenía más de seis años y era asesino sin culpa de su madre, desde entonces y tiranamente se volvió marinero, o tal vez un remedo de uno. El más fiel de sus soldados, el de cara de pollo, se le acercó con cautela y preguntó sobre su profunda y al parecer angustiante meditación, a lo que respondió: "Mis años en el mar hacen que me sienta gran conocedor de ellos y de él, ellos y tú son como mis hijos y los amo mucho. Temo que la tormenta que viene lo vaya a apartar de mi lado, o en todo caso apartarme a mí y a mi hijo". Lo que dijo el capitán desconfió a muchos, ya que no habían las señales comunes de alguna próxima tormenta, lo que pronto fue invalidado por unas nubes negras como los agujeros y unos truenos sin relámpagos; fuertes vientos azotaron el barco y muchos perdieron la vida ahí, incluido el hijo del capitán. Terminado eso el señor pidió piedad ante tanto dolor estrangulándole el pecho, los dioses oyeron e hicieron caso de la petición por considerar al hombre como justo y bueno, ,mandaron a ese dios que descansa con las focas y que podía convertirse en toda clase de animales y perros.

Eres y soy

Eres una nube
y mis palabras aladas llegan hasta ti
en busca de tu ferviente diosa de pupilas blancas.
Soy el que encerrado en los límites de una isla
anhela llegar a otra, y así estar más cerca de su casa.
En nemorosos atardeceres contemplar la posibilidad
de convertir terrenos enteros en temibles barcos;
morar breves momentos en espeluncas de titanes
o simplemente de innúmeros deshábitos humanos.
Eres un dedo rosado de la inefable portera
de los cielos cambiantes, del remedo del hombre;
a veces te vence la sangre al abrir tus venas.
Soy ese mar vinoso que tantas voces inundan
y cuya gracia recae en la repetición de los poetas.
La hecatombe desnuda al ojo del extranjero.
Soy las monedas igual de desnudas en la mano avara:
a veces el dios se alimenta de las cosas limitadas del humano.
Somos la luz y la sombra que en las cosas se acompañan,
somos una caterva que va junta a todas partes.

Comunicado

Bueno, sólo me resta decir que empezó mi ciclo universitario que tan poco quiero y me veo en la obligación de disminuir la cantidad diaria de seis entradas a solamente tres, espero que así no se retracen tanto los que me leen y me deben leídas. Eso es todo, gracias por la comprensión.

domingo, 16 de marzo de 2008

Leche

Siente desde hace varios días que todo el sistema digestivo se le va al tacho cuando toma esa leche, todo es tan claro y limitado, todo está limitado por la leche; no sabe si es su sabor, el alimento que le dan a las vacas o tal vez el lechero que la trae; puede ser incluso su madre, harta de sus problemas que no puede ocultar. Cada vez que la toma experimenta una sensación desagradable, baba y sangre saliendo por los orificios digestivos, dolor intenso en el abdomen, digestión caótica; no duerme desde aquella vez que vio los gusanos... Encontró a su hermano echándole algo a la leche, más tarde se lo tendrá que preguntar.

La base del esfuerzo

Es impresionante lo que un hombre puede hacer bajo la obsesión de algo o por algo. Me pasé dos horas buscando a cierta persona por la web, recordando y tratando se acertar con los datos en el omnipotente buscador de Google. Finalmente la encontré, no dudaba de las aptitudes del buscador, al final me quedo sólo con eso, con esfuerzo que no llega a más y con recompensas que me suenan a tan poco...Tiene eso algo que ver con la vida...

Tributo a lo griegos

La de las pupilas claras
vuela en los pies del aire,
unos ojos la persiguen
leyendo lo que se sabe.

La sabiduría del comienzo
es lo primero que nace
en el corazón del tiempo
que los años deshacen.

Una palabra envejecida
es lo que queda y nadie
puede contraer,vencida,
a la luz y la sombra del talle.

Madres

-Doctor, quiero que mi hijo no engorde.
-Señora, no se lo recomiendo, a esa edad deben alimentarse bien...
-Yo no le pido que lo mate de hambre, digo que quiero algo para que no engorde, para que no se vea relleno de grasa, quiero que sea como esos bebés de los comerciales en la televisión.
-No hay nada para eso, la dieta que le di al bebé es buena, útil para su adecuado crecimiento, si se ve así es por predisposición, incluso por naturalidad.
-¿Entonces no va a darme nada?
-No, tal vez la dirección de un amigo siquiatra, pero no creo que vaya.
-Jódase, conseguiré a alguien que me ayude...
-No lo habrá, no si es un buen profesional.
-Entonces usted tenía razón, se morirá de hambre...

Amenaza

No habrá respuesta. Sí, se acercará muy calmada, te alcanzará los papeles o los dejará en la mesita, caminará un poco y te escupirá todo su odio tranquilamente, tendrás todo su odio en la cara; mencionará largamente lo que ha hecho por ti, los sacrificios y sueños y, para parecer más mártir, dirá que tu dinero no le vale nada. Lo rechazará y te amenazará con los abogados, dirá que te dejará en la ruina, te acordarás de los diálogos horribles de las novelas mexicanas. Entonces se lo dirás, le dirás que tienes a su amante atrapado, que les conviene a ambos firmar, que si no firma no lo devolverá con vida y ella no podrá decir si quiera su existencia, no irá a la cárcel sin antes dar un golpe definitivo. La mujer lo entiende, ve todo el espectáculo del nefasto circo: pide un bolígrafo para firmar.

Bitácora de un aplastamiento

La entrada estaba sucia como siempre, esa loseta blanca que extiende la luz de los días nublados, era nublado aquel día y hacia un calor tolerable; ambos fueron a comprar unas cervezas. Mientras hablaban con el encargado una masa gorda y pesada se iba aproximando, hacia temblar las cosas sin tener que tocarlas, el suelo y las estructuras movibles de las casas lo ayudaban. Como siempre tenía hambre entró a esa casa que servía de tienda, descansó su largo recorrido y miro con los ojos hundidos a los tres individuos lo que miraban como se mira a un hipopótamo que hace gracias en el circo. Por alguna razón se sentían alarmados, la grandeza de ciertas cosas causa pavor o admiración, dependiendo el caso, en ciertas personas de costumbres o percepción humilde; ninguno de ellos creyó que alguien con tanto peso pudiese mantenerse en pie, menos que pueda caminar. El hambre hizo que se adelantase hasta las frituras, la grasa era la droga y el combustible de su cuerpo, no espero nada y las abrió, siendo consciente que las pagaría luego, tenía dinero de sobra para estos casos. Al encargado le causó tal repulsión que a punta de carajos le ordenó que se largara, ni siquiera preguntó por el costo, el obeso se negó y empezaron a discutir, parecía que hablar cansaba más al gordo, probablemente no estaba nada acostumbrado. El cuidador hizo una gran muestra de valor y salió de su refugio, a empujones que le hacían hundir sus dedos en una masa que se sentía como piel, pero que tenía las cualidades de una cama de agua o de algún lago de arena en el desierto insistió a que se alejara, y fue en aquel momento que el gordo perdió su delicado equilibrio y le cayó encima, aplastándolo y asfixiándolo en un momento que se extendió por una hora. Cuando sacaron el cuerpo y todos los mirones se quedaron impresionados unos chicos robaron unos alimentos.

sábado, 15 de marzo de 2008

La lengua de la guitarra

Le toca el turno de ponerse frenético; da un gran salto y toca como sea la guitarra eléctrica, la recorre por todo su cuerpo, más y más fuerte y rápido la toca, decide que es el turno de la lengua: la coloca sobre las cuerdas y empieza, el público grita y las mujeres se amontonan, piensa y actúa por las mujeres, no siente la sangre, no siente el dolor ni los pedazos de su lengua que salen y caen sobre el escenario, no lo sabe hasta que la adrenalina para y se desmaya frente a todos, y en el suelo vomitando sangre.

El beso del diablo

Un cura retrocede asustado cuando un camión que va a gran velocidad no respeta la señal y sigue de largo; pero antepone su fe,pone la otra mejilla y se queda parado, ora por que el conductor no sufra algún castigo de dios. A su espalda llega un adorador satánico, ocurre esa incómoda reunión casual que tanto se teme; se pone a igual distancia que el cura, no sin antes mirar a ambos lados, el cura lo mira y pierde todo lo cristiano, se apodera de él mucho miedo y rechazo hacia aquel tipo, éste lo mira y sonríe por un largo rato, luego deja mostrar a la vista sus amarillentos dientes:

-¿Acaso te burlas de mi fe, Satanás?
-No, me burlo de la imagen que forma en su atuendo el barro.

El hombre religioso baja la mirada y encuentra una imagen sexual maléfica y divinamente formada.

Individuo cero

Casi nunca hablaba, recuerdo. Era alguien que parecía acercarse a los demás por obligación. Tenía esa pasividad de anciano, parecía jamás estar contento. Aquella vez yo lo saludé, le dije que pasaría para llevarlo a la fiesta; a diferencia de todos yo no me rendí, no me desprecié despreciándolo, traté de impedir lo que hizo sin saberlo, pero sabiendo que mi instinto no tomaba cautela disfrazada de miedo en vano. Luego que me despedí supe en la radio que fue a uno de esos colegios tan vulnerables y disparó a quemarropa: murió suicidándose.

Simplemente

Más insensible que la razón
los rostros se me degradan
hasta ser los equipamientos
prescindibles en las misiones
y en los raros actos normales.
El planeta se está asfixiando
igual que me azuleo solo
escuchando música y viendo
a la estupidez que serpentea
comerse en comerciales
y llegar flotando hasta la casa.
Insensible con la razón de serlo
me alegro del aire envenenado,
de que los idiotas maten idiotas
y me resigno a morir con ellos,
simplemente.

El problema del sexo

Un esposo regresa a casa temprano, las luces de la sala están encendidas, trata de adivinar quién puede haber llegado de visita; abre con el mayor de los cuidado la puerta que hace mucho ruido al abrirse, no quiere interrumpir alguna conversación que se esté dando. Camina hacia la entrada de la sala y ve a su vecino con la cabeza echada hacia atrás y con las manos levantando el cabello de su mujer mientras está subiendo y bajando...

-Maldita...

Las dos personas que estaban disfrutando se inquietan y instintivamente se rechazan, su mujer se le queda mirando mientras el otro trata de cerrar su jean teniendo una fuerte erección.

-Amor, no malentiendas, no es lo que estás pensado, si me lo permites te lo voy a explicar.
-Sí, explícale, por favor, dile que no hemos hecho nada malo...

Dicho esto el vecino se fue.

-Amor, deja de mirarme de ese modo tan malo, sé que eres alguien inteligente y que me va a saber escuchar, que puede controlarse para escuchar lo que tengo que decir.

Después de morderse la lengua y poner en funcionamiento todos sus recursos moralistas se tranquilizó y decidió tomar asiento a unos metros de donde estuvo unos minutos antes su vecino.

-No voy a negar lo que has visto, sí, no lo voy a negar, se la estaba lamiendo. Vino hace como una hora, quería algo relacionado con los alimentos que llevé aquella vez a la fiesta que hizo en su casa. Lo dejé pasar, charlamos, noté que estaba sumamente incómodo, me pareció que era el pantalón que usaba, lo vi bastante apretado; le sugerí que se lo aflojara, que no tenía que estar sufriendo callado. Lo hizo...Y ahí vi que su ropa interior se había abultado, un gran bulto; por un momento quedé impresionada, y él se dio cuenta, pero ninguno de los dos hizo nada, no nos escandalizamos, somos adultos, escandalizarse por eso es de ignorantes. Dijimos unas cuantas palabras, al rato estuve ahí debajo...

El marido únicamente escuchaba y miraba al sitio donde los había encontrado.

-¿Qué tratas de probar con esto?
-Qué no hay engaño, te acabo de contar todo y como pasó, no te engañamos, no nos acostamos, simplemente le hice un sexo oral y ya.
-Sexo, ésa es la palabra mágica.
-Son sólo términos, a lo que tú te refieres tiene que ver con la penetración, esto técnicamente fue un roce, por favor, lo hemos discutido hasta el cansancio por Clinton.
-No sé, me ciento mortificado...
-Y te entiendo...Yo me hubiese quedado igual si te hubiese encontrado dando golpes con la lengua al vecino...
-Necesito pensar...
-Lo sé; mira, esta dirección va a un grupo de especialistas sobre esta clase de temas, ¿por qué no te animas a escribirles?
-¿A contarles de esto?
-Exacto, de seguro podrán aclarar tus dudas,y de paso te ayudará a ordenar las ideas.
-Eso haré, con permiso.

Se va, se queda la mujer pensando algo que aquí no será dicho. A los tres días los especialistas leen la carta.

Jardines

-¿Ahora dónde lo enterramos?
-¿Ahí?
-No, hay enterramos al tipo de la semana pasada.
-¿Hemos enterrado a alguien detrás del árbol?
-A esa chica rubia y a su hijo.
-Creo que vamos a tener que ponerlo en otro lado que no sea aquí.
-Sería muy peligroso, no me voy a exponer.
-¿Entonces qué hacemos?
-Pongámosle sobre la rubia, al chico lo botamos por el desfiladero, si lo encuentran lo encontrarán en miles de pedazos, tardarán días en encontrar todo; no creo que se esfuercen para hacerlo.
-De acuerdo, pero tú lo sacas.

viernes, 14 de marzo de 2008

Sueños de amor

-Hueles a cereza...
-¿De verdad? Nunca me he dado el trabajo de oler una.
-Yo sí, tienes, además, el calor del pan.
-Me acuerdo de algo que leí del pan francés, algo de que si lo cortabas se quejaba.
-¿Y que si soñabas con la luna encontrabas en ella un corazón y un pan?
-Creo que sí, no sé, no lo recuerdo.
-No importa, no tengo que ir hasta la luna para tener eso, me basta con abrazarte.
-Pero soy un sueño...
-Lo sé, déjame disfrutarlo aún más, no quiero estar horas despierto.
-De seguro estarás flotando en la luna, ¿no quieres eso?
-No, porque claramente sabes que eso significaría que fuera un muerto flotante.
-Lo sé...
-¿Cuándo empezó a ser esto una pesadilla?
-Cuando oliste la cereza...

Cabeza

Estira y retrae su mano, la cabeza revienta una tras otra vez en el cristal, le queda media vida aún. Sus esfuerzos finales consisten en pedir ayuda, grita medio callado, medio ahogado, medio muerto. Un golpe y se destapa el cráneo, los sesos empiezan a resbalar...

Rock

El concierto es un fenómeno, miles de personas gritando, otras miles deseando que el vocalista las escoja cuando lo esperen en la puerta del camerino, los guardias que no pueden controlar el frenesí de la gente, droga y licor suficiente para mantener despiertos y felices a todos; la banda se mueve hasta destrozar los huesos y las tablas del escenario. El vocalista empieza a ver mal, empieza a desacelerarse, sus moléculas han descarrilado su curso normal, han causado daño que no puede ser reparable. Cae con la guitarra en la mano, cae sin dar ni un sólo suspiro, como un verdadero hijo del Rock.

Lluvia

Las hojas simulan la lluvia
mientras el viento les habla:
si prestas atención su voz
que no se escucha será clara.

Un camino paralelo está
robando los pasos a espaldas
de las suelas que retocan
las otras profundas calzadas.

La piedra inmune se quema
brillando como una espada
cuya luz refleja el llano
mientras abre la luz colmada.

El ganador

Se había pegado el algodón rosado en su boca mientras sus acompañantes la contemplaban con sublime admiración. Uno de ellos le ofreció un pañuelo, pero otro se lo quitó, era inconcebible que entre se sabotearan, sabotearan tan bello espectáculo que comprendía finos y brillantes hilos rosa y unas rodajas de fresa gloriosamente calentadas. Todos oyeron un rugido de motocicleta que se acercaba a gran velocidad; delante de ellos un montón de gente protestaba por el escándalo y la falta de consciencia hacia los demás: era un tipo joven en una bestia con motor con la común pinta de malo. Se quitó el casco y demostró ser hermoso y dejó a todos y a todas con la boca colgando, una canción de los Sex Pistols a su alrededor había empezado. Vio a la musa y le estiró la mano, ella no lo pensó y se dejó llevar, junto con el interés de aquellos mocosos desafortunados que la custodiaban.

Normalidad

No era un día tan aburrido como para empezar a practicar a ser grande. Después de reunir todos los elementos se dedico a la lenta y a veces intolerable tarea, durante todo ese tiempo anhelaba la distracción. Sucedió que nada sucedía; en un arranque de furia tomó un papel y lo destrozó, sin notar que en cada trozo roto una queja salía: no fue hasta el último que lo noto. Asustando quedó mirando el papel encima de la mesa, cansándose y atribuyendo todo a su imaginación. Renovó su tarea.

jueves, 13 de marzo de 2008

A Sandra

-¿Crees que llueva?
-No, acá nunca llueve.

Ni bien dijo eso empezó a llorar, no parando hasta que él dijera que ahí nunca había sequía.

Niños

-Te digo que por ahí no es.
-Estás mal, recuerdo claramente el camino.
-Entonces por qué no te acordaste donde doblar antes.
-Porque los senderos parecían los mismo.
-Es mentira, hazme caso y llegaremos ahora, antes que salga y no lo volvamos a encontrar.
-No lo haré, eres un tonto.

En eso una gran llama iluminó el lugar, el aire se calentó de inmediato, se oyeron sonidos de animales de todas las especies al mismo tiempo; lo único que pudieron ver del fénix fue su forma de meteoro veloz que atravesó en segundos todo el lugar.

Maleficio

Un grupo de chicas se pasea por los edificios de Nueva York charlando y molestándose una a la otra, de pronto una anciana aparece en la otra esquina y les impide, sin proponérselo, el paso:

-Apártese, vieja asquerosa.

La abuela la mira por un momento con sus ojos transparentes y se hace a un lado, no sin antes toparle el hombro con la mano:

-Qué se habrá creído esa vieja...

Mientras se alejan ella repite unas palabras, sus ojos tienen venas que le saltan...

-¡Mi cara! ¡Qué le pasa a mi cara!
-¡Tu piel! Está llena de granos...
-¡Santo dios!

La bruja se aleja contenta, oculta en ese cuerpo gastado.

Cambio de tiempos

Hoy la risa no tiene poesía,
hoy murió el alma de la canción,
hoy saben que no miran
las ninfas maquilladas con formol.

Ayer quedó en melancolía,
ayer puso el cuerpo en prisión,
ayer se oyó mal la sinfonía
que repiten todos por buen amor.

Mañana será un nuevo día,
mañana vivirá en otro corazón,
mañana concluirán solitas
las musas buscadoras de perdón.

Gallo

Estaban las manos ansiosas y caliente el horno, todos la miraban con tal inocencia que les mortificaba el derramamiento de sangre. Finalmente la madre, la más fuerte entre todas ellas, caminó hasta su hija y la levantó, fueron hasta matadero con aquel gallo y frente a ella lo mató. Un poco de sangre le manchó las piernas.

Contemplación

Una, dos, tres, caen seguidas y sin demora, pisando la cola de la primera... El sudor me recuerda en algo al matrimonio, todo es cuesta abajo y es de naturaleza salada. Su espalda bronceada es un perfecto arco que invita a tensar las cosas, disparar la flecha y clavarla en el objetivo, que grite o muera importa poco, lo que vale es que alguno de los dos participantes quede satisfecho. Amo el sudor porque afloja las cosas, la fuerza de la mano, la ropa ajustada, la que se va cayendo y dejándole terreno a la piel y a las rayas oscuras que delinean el cuerpo. Se ve tan hermosa mientras limpia las ventanas...

miércoles, 12 de marzo de 2008

Actos

Le dice que ya apague el televisor,lo hace, va a tomar esa leche con miel que sabe a ajo, se repugna, le da bastante asco, lava la taza y se asegura que esté cerrada la cochera y que esté aún el auto, entra a bañarse, acaba, sale, sube hasta el tercer piso para ponerse algo, en el camino se seca y deja la toalla en el segundo escalón del segundo piso,sube y siente que está muy caliente el aire, decide no ponerse nada, baja a recoger la toalla, le da un trozo de pan al perro, sube, pasa a despedirse de su cuñada, se queda feliz y lejos del cuarto de su hijo, entra a su recámara, su esposa le está esperando, apagan las luces, la pasión se relaja...

Atrapada

-¿Te gustó?Estuvo riquísimo...
-Sí,estuvo bueno...
-Desátame ya.
-No.
-No estoy jugando, tengo que irme.
-Yo tampoco, te he dicho que no, yo soy el que manda.
-Ya párala, déjame salir.
-Te vas a quedar aquí por toda tu vida.
-¡Suéltame!¡Auxilio!¡Ayúdenme!
-No te van a escuchar, las paredes están reforzadas. A sí, volvamos a empezar...
-¡No!

El reino de los perros

Despertó sobre un trozo enorme de hielo, al parecer su cuerpo se había aclimatado al frío. Estaba en medio del mar. Gracias a su espectacular vista pudo ver superficie blancas y sólidas. Se le entumecieron los dedos cuando los usó para remar hasta allá.A unos metros se encontraban los imponentes castillos naturales de hielo, su blancura admiraba aún más cuando de ella se movía trozos azules que parecían ser escudos de cielo de sus guardianes invencibles. Cerca de descender a la superficie sólida vio con claridad que de la orilla y de los interiores de las grutas de hielo salían pedazos consistentes de agua azul que ya en la superficie adoptaban formas distintas de perros. Eran muchos los que lo esperaban amenazantes; lejos de adorar la belleza de esos seres fue a seguir remando en dirección contraria.

Despreciado

Y se acordó de mí la princesa que hace mucho tuvo mi corazón,
se acordó que habíamos conversado,
y de pronto recordó la raíz y el gesto asesino rumano
y por segunda vez en la vida alguien me despreció.

Ahora somos fantasmas que buscamos
en la lealtad de los cuerpos unidos un poco de calor
y ser vampiros y alimentarnos
dando mordiscos a la piel ajena y extraña del señor.

Ya nos hemos unido, hemos sido hermanos
que por diferente sexo se atrevieron al goce y estupor,
hundieron sus dedos en ese mar terrible de gusanos
o se sintieron felices robando uvas en la viña del señor.

¡Improductivo!

Me dijo dos veces en el día sin darse cuenta que era un vago. Pienso que su intención no era mala-aunque esa sea la naturaleza de las intenciones-, pero me lo dijo escondiendo su curiosidad en una pregunta; cosa rara, más rara aún que el interés tan repentino, seguramente mis largas horas dedicadas a la lectura y a la escritura le han causado preocupación en el cerebro. Tal vez esté tranquilo si me pongo a trabajar en una tienda o si me decido a hacer reportajes que no incriminen a ningún evasor de la ley. Escribir es malo, me suena tan patrio ese dilema que me provoca irme a llorar donde la nacionalidad no me alcance... En fin, los 18 años, la adultez, la mayor presión social, la obligación que parece venganza de matarme 40 o 50 años trabajando como esclavo y cobrando como ganadero, en fin... En fin. Recuerdo que las vidas dedicadas al ejercicio de la cultura y la verdad no soy muy bien remuneradas que digamos, en todo caso me vale acostumbrar mi estómago a pericias causadas por el hambre o por la obligación; es que saltarse todo eso cuesta tanto...

El héroe delfín

Algo raro pasó con las ballenas y el delfín, no lo sé, estuvimos tratando durante horas a que retrocedieran y pudiesen encontrar un camino que las salvase, pero no tuvimos éxito, el miedo natural a la muerte las tenía en un fatal trance. No sé como vino a parar ese delfín, o qué hizo, pero de inmediato se tranquilizaron, pensé que se entendían de alguna forma, lo siguieron y se pudieron salvar, fue extraordinario. Debo aceptar que el mamífero salvó el día.

martes, 11 de marzo de 2008

¿Cambios?

Le daría la contra simplemente por mostrarme grosero. Es que es tan tonta, tan insoportable que prefiero quedarme a pensar en ella, a denigrarla a distancia. Su cabello grasoso y sus dientes chuecos, de pensar en ellos me viene migraña tras migraña, no lo soporto. ¡Genial! Ahora me dicen que se cansó de esperarme y vino a casa, que baje a recibirla. Hace años ni pensaba en ella y ahora tengo que aguantarla con hipocresía. ¿Quién es esa belleza?

-Hijo, ella es Fernanda, ¿te acuerdas?

Infarto

Le pone un pedazo de plátano en la boca, su intensión no es nada grosera; de pronto le hunde las dos manos en el pecho, su intensión es loable; nota que tiene el pantalón ajustándole como si fuera talla cero, se lo quita, trata de salvarle. Empieza a gritar para que alguien que almuerza por ahí llame a la ambulancia, no sabe qué más hacer al respecto.

Video casero

-Ponlo ya...
-Pero... ¿No crees que se molestará?
-Es tu enamorado, ¿no? Aparte no estamos haciendo nada malo, simplemente estamos en su cuarto, esperándolo y a punto de ver un video.
-Anda ya, de una vez...
-De acuerdo...

Presionan play y empieza la película, es vieja, tiene 5 años, es animada, es linda. Las imágenes cambian, es un cuarto gris, oscuro, el cuarto en donde están; se oyen risas e insinuaciones, aparece en la escena una chica pelirroja, tiene el cabello pintado.

-¿Quién es ella?
-¿La conocen?
-Nunca la había visto...

Entra a escena su chico, tiene el tronco desnudo, luce muy animado, seguro que ha tomado mucha cerveza. La chica le dice que se acerque, él se baja la bragueta...

-Dios mío...
-Apágalo...
-Esperen...

Se sube encima, él le coge los pechos, empieza a empujarlos hacia atrás y hacia adelante, los aprieta, trata de morderlos. Ella y él dicen groserías.

-No llores, amiga...
-Hola, ¿por qué no dijeron que iban a venir?... ¿Qué hacen viendo eso...?Esperen, puedo explicarlo, no es lo que parece...¡Esperen!

Seguridad falsa

Carcomido el tiburón será feliz el hombre,
será superior frente a la aleta en el plato
y podrá guardar en la oscuridad zapatos
que no correrán riesgo por la cosa enorme.

Ya no se temerá a lo que detrás se esconde,
a lo que vigila en la vigilia y en aquel campo
cuyas imágenes se mueven entre los cantos
celestiales de las ninfas y los faunos unicornes.

El tiempo será valiente y amará lo placentero,
tal vez inculque en las familias todo lo sagrado
de la vida que no anhela asaz un cambio nuevo.

Sin embargo, muchos hay y Argos no podrá verlos
ni el tiburón en el estómago se sentirá descansado,
habrá mal dispuesto en este mundo para comernos.

Cenicienta

Love street song, un olor a frambuesa, la calle casi despejada, ella moviéndose al compás de la música, imperceptiblemente. Se aproxima, como la más hermosa de las arañas, apoya la cabeza en mi regazo, ya sé que quiere pedirme algo de cristal, tal vez su zapatito. Miro la hora, es tarde, le dijo que si se lo doy ahora, de todos modos no alcanzará a llegar...

Carretera al cielo

El carro haciendo chillar las llantas en cada peligrosa curva, el ruido casi imperceptible del desarraigo social, de la explosión de hormonas representada con la cación highway to the hell a todo volumen, borrando los gritos de represión camuflada con respeto y excitando más a la fiera que no tiene permiso de conducir y que se aferra como si fuese un arma al volante. Las viejitas solas y olvidadas por sus familias vuelan en posiciones raras en el aire mientras los policías tratan de darle a las llantas del coche. Las cercas blancas y tranquilas se quiebran y terminan como astillas en el suelo. Las personas correctas se mantienen lejos del peligro, escondidas detrás de los imaginarios vidrios, de la segura caja transparente de laboratorio donde guardan químicos puros. La droga le da un pequeño dolor de cabeza, una distracción en ese estado catárquico; se estrella contra una casa, la familia estaba viendo televisión, fueron empujados hasta el cementerio.

lunes, 10 de marzo de 2008

Flema

La flema se mescla con la baba, se vuelve una masa pegajosa y sólida, le hace doler y le tapa la garganta, carraspea, escupe, pero no se desatora, se pone azul su cara, de verdad no siente atravesar el aire por su pecho, se desespera, marca el teléfono, no puede decir nada, la que contestó le habla, cree que es una broma, le cuelga, a ella le colgarán en un par de semanas, se desespera, se calla, finalmente se queda en el suelo y muere.

Sin planteamiento

"Perdonadme, es que no fui con mi diablo, la verdad es que no soy nada sin mi diablo", vaya letra, pensó. Aquella noche se la había perdido, y los mariscos tuvieron toda la culpa. Vaya concierto, me emociona únicamente escuchar los discos que grabó para todos Marco, ahí se besa una docena de veces con la Paquita, una docena...Su número clave, su contraseña para ingresar a su mundo sexual y femenino...Ésta es la doceava cita, menudo número.

Vamos de fuente en fuente, de soda en soda, lo mismo con la comida chatarra. Ella tiene un cuerpo divino a pesar de comer peor que gringo, es apenas una ilusión del tiempo, de la mente, creemos que es la edad o que es invulnerable a todo, pero su cuerpo por dentro se resiente, se llena de sustancias que crean arrugas y vuelve a los coágulos como pasas.

Ya hemos hecho toda la introducción, todo lo fático. Nos acercamos a lo ontológico, al último edificio del camino. Me pregunta si estoy listo, ya sabe que sé toda la rutina...Subimos, estamos un rato, hace lo que quiero, al final el orden no se vuelve tan insensato. La veo, veo el reloj, de seguro en casa me buscan, no tengo tiempo de que se arregle el cabello, se lo digo, le dejo el dinero, pone una cara de creerá que soy una puta y yo giro sin centrarme en eso.

Requerimiento

-¿Para qué lo voy a ver?
-Luis...Él lo ha pedido...Entiende...
-No entiendo, menos con ese hijo de puta, toda la vida...Toda la vida...¿Y ahora quiere que vaya?
-Nos ha pedido únicamente eso...Por favor.
-No, hermana, no voy a hacerlo, prefiero verlo muerto...Aunque ni para eso tengo fuerzas.
-Esta puede ser la última vez que lo veas con vida...¿No quieres hacer las pases?
-Ja,ja,ja,ja,ja. Claro que no. Si quisiera eso, ya hubiese ido a verlo hace años.
-Él sufre...
-¿Sí? Qué bueno...
-Por favor....
- Ya vete, sabes que detesto que me estén insistiendo. A él dile que lo detesto, que no voy a ir ni a su funeral, y que cuando tenga la certeza que está muerto me llenaré de felicidad, probablemente será el día más feliz de mi existencia.
-¿Todo eso lo dices de verdad, lo dices sintiéndolo?
-Tengo cierta certeza que sí, el hecho que sea mi padre no me da motivo para quererlo, especialmente como él me hizo...
-Ya...Nos vemos.
-Lo dudo...

Lejano con la música

Rompe las paredes invisibles el supersónido.
La luz cabalga, le acompaña indicando
que polvo terminar, que atajo repentino
conduce a los pulmones, a los ojos blancos,

no detengas ahora la fuente de todo el inicio,
no; apaga la música lentamente, desencadenado
andarás igual que los potros visitantes de tilos,
compartirás con sus jinetes charlas en lo apagado;

y si te impide la sangre material la salida, ¡olvídalo!,
todo por apartarse de la realidad cae enterrado
entre costales de sueños, de anhelos vespertinos,
tiempo de vivir entre lo vivo y lo encerrado.

Fin del problema

Insistes una vez más a la voluntad de la máquina, ésta se niega, te refrenda y huyes después de darle una patada. Buscas entre tus cosas una cajetilla de cigarrillos que tenía algunos ejemplares más, no la encuentras, sólo están los fósforos que abundan, si hubiese un incendio toda la casa se quemaría en menos de un minuto. Piensa en fumarte un fósforo, absurdo. La idea de los documentos salta de una pila de periódicos, desempleo, falta de amor, de vida, hombres muriendo y mujeres injustamente perseguidas por lucrar con su cuerpo. Piensas en cruzar el grifo, irte donde esa chica que de la noche a la mañana sacó un gran cuerpo y supo mostrarlo. Te imaginas fumando a la chica, sorberla desde cualquier parte del cuerpo, darle satisfacción mientras se diluye como un humo en la boca. Pero no encontrarás ni un centavo, no pudiste hacerlo con los cigarros, menos lo harás con el dinero, el dinero no aparece de modo mágico, debajo de un papel, dentro de un sombrero, el dinero te exige que trabajes por él, tienes que elevarlo a ese logro de vida, tienes que anhelarlo, amarle más que a ti mismo, y cuando estés incapaz de seguir adorándole se alejará, te dejará como el eterno amigo abandona a su amigo herido en el desierto. Pero mientras vivas le debes fortaleza, ya que es tu peor enemigo. Piensas en llamarlo, decirle que no pudiste más, que no tenías las condiciones; dirá que es una excusa y que ya no te aguanta más, te despedirá y te sentirás libre de un problema como para pasar a otro.

Seguir empujando el ladrillo aunque te duela la espalda

Quedan pocas ganas de hacer algo después que un montón de cosas desagradables te pasan encima, un estornudo, un poco de fiebre, una página que no funciona adecuadamente, un técnico que no repara con efectividad. Bueno, no es nada de que extrañarse, después que los lentes se te rompen ya no puedes ver más, esa es la ley de la causalidad. Basta un hecho negativo y toda la columna de aparente fierro y verdadero cristal se hace trizas al cortar el aire y caer sobre nosotros, llevándose lo que habíamos puesto sobre ella. Y para levantarla viene lo más horrible, lo más trabajoso e imperfecto del mundo: construir algo que volverá a ser destruido, un insulto a la eternidad. Terriblemente tienes que insistir de nuevo, porque ese dilema no se queda atrás, pasa a tu lado y te rebasa, se pone frente a ti y camina sin mirar a donde miras, no le importa tu futuro o tu interés, simplemente quiere atención para poder irse, y se irá, una y otra vez, hasta que vuelvas a mover la torre y miles de pies putos te pasen encima.

domingo, 9 de marzo de 2008

Impostor

-Señor, Nicolas Cage ha llegado.
-Perfecto, en un momento salgo. Vaya atendiéndolo.
-De inmediato.

Al poco tiempo,después de hacer unos documentos, sale.

-Señor, Nicolas Cage.
-Él no es Nicolas Cage.

Todos se quedan desconcertados.

-Señor...
-Nicolas Cage no es tan alto, y no tiene la cara tan larga. ¡Mírenle! Tiene los ojos más grandes...Es narigudo...

El tipo ve un camino y trata de escapar, su anfitrión lo detiene. Al día siguiente se lee en la prensa como alguien engañó a casi todos en el club...

El recuerdo extraviado

-Diga...
-Gustavo...
-¿Mariela?
-Sí...

Se sienta y los recuerdos dolorosos y pesados le caen en la cara.

-¿Por qué has llamado?
-Necesito verte...
-Han pasado siete años.
-Sí...Lo siento...
-Me he casado, conocí a una chica estupenda, pero no como tú...Eso nunca...
-Te quiero...
-Yo también a ti... ¿Estás llorando?
-...
-¿Qué ha pasado? ¿Qué te ocurre?

Cuelga.

Tu luna, tu infierno

La luna aún se esconde detrás de la manzana.
Aún asoma su rostro de luna a tu recinto,
te tienta con un siseo a que pruebes la verdad,
el conocimiento que te aleja del paraiso.

Se interpone entre la vista libre, cavadora,
te roba el azul oscuro y fresco del cielo
llamando tranquilamente a que te desnudez
hasta el último músculo sobre su seno.

Eres tan prisionera como absurda, mentideros
de mujer que se amontonan con los siglo.
Tu libertad depende de ti misma, y vives sola
esperando al principe que te traiga los higos.

Niña que se posa sobre un cuerpo maduro
tentando las ansias de poder en ti ser libre,
abriendo las puertas de la bestia enjaulada,
fecundando las piezas que aman y son sublimes.

Uvas

Despertó entre las gigantes uvas de distintas tonalidades de bermellón. En el aire se oían palabras de su última llamada y parecía estar sobre la colcha de una inmensa cama. Vio que se acercaban a él estrellas rodeadas de una niebla púrpura y se asustó cuando el suelo empezó a estremecerse ante sus impactos. Las uvas reventaban y mojaban el lugar y lo mojaban a él, que creía que las estrellas reventaban sus pisadas. Al final una le cayó y despertó inmediatamente del sueño. Una botella de vino le mojaba la cama...

Asesino

-¿Cómo pasó?
-Yo estaba un poco ebrio y cansado, acababa de volver de una fiesta que me hizo permanecer bastante tiempo demás de lo que había planeado, por lo que bajé a este motel para llamar a mi esposa y decirle que todo estaba bueno, de paso pagar por una habitación. Bajé del auto y caminé hacia el teléfono. En el camino me crucé con la chica, estaba tranquila, feliz, sí, recuerdo que sonreía; cuando llamé oí una especie de grito, fue algo instantáneo, ocurrió y acabó sin más, aún así mi vista estaba entre los autos, estaba seguro que había venido de los autos. Salió de ellos un tipo alto, como de dos metros, vestido de negro y con pasamontañas, me pareció que algo goteaba de su brazo. Preocupado avisé al recepcionista quien los llamó a ustedes.
-¿Eso es todo lo que tiene que decir? No recuerda algo más.
-No, eso es todo.
-Me gustaría que nos aclarase algo.
-Por supuesto, ¿qué es?
-Usted dijo que le pareció que algo goteaba de del brazo del individuo, ¿verdad?
-Sí, se podía ver a contraluz.
-Entonces por qué no tenemos ninguna sustancia, ni si quiera sangre en la escena.
-No lo sé...
-Acaba de llegarnos el registro de llamadas que se hicieron de ese teléfono. El tiempo de la llamada y los hechos difiere por unos minutos. ¿Tiene algo que decir al respecto?
-No, no sé cuánto ni cómo habrá pasado, no me fijé en el tiempo, tal vez estuve ahí parado mucho tiempo.
-En realidad lo vieron sólo tres minutos.
-¿Por qué miente?
-Disculpe.
-Por qué insiste en mentir, ya sabemos que usted conoció a la chica en la fiesta, que pasaron de los tragos a algo más y que vinieron rumbo a este motel, una amiga suya, una de las últimas personas que llamó, nos lo dijo.
-No debe estar lejos el arma homicida, usted no fue muy lejos, incluso no me sorprendería que la tenga en este momento.
-¿Hacemos que se desnude?
-Sí...

Encuentran la navaja escondida forzosamente en la entrepierna.

Cyrbercafé

No le han pagado un buen sueldo, parece ser una racha que se repite con insistencia. Camina hasta ese buzón que suena hueco al costado de las luces de neón verde y amarillas. Un tipo lo ve acercarse a la entrada y lo intercepta, le pregunta si busca a alguien y él responde negativamente, le pregunta si miente y el responde de modo negativo, pregunta la cantidad y le dice que estará toda la noche, esperando que se responda con una cantidad que comparta. Acuerdan un precio y le conduce a su estancia, hay otros como él que han llegado antes y que han estado durmiendo hasta que han sentido sus ruidosas pisadas. Se sienta y corre las cortinas, el sofá está cómodo y el cubículo no es tan asfixiante después de todo. A esa hora el internet es rápido y aburrido, no tiene a quién buscar ahí, a qué aferrarse para calmar su conocimiento, es apenas alguien que gana mal y no le alcanza para dormir en un hotel. Cierra los ojos y duerme.

sábado, 8 de marzo de 2008

Entierro

Siempre había sido diferente a su padre, siempre se habían peleado y guardado mutuo odio y rencor, pero cuando él murió y su petición no la aceptaba nadie él se negó a seguirle la cola a todos y mandó a que se hiciera como quiso el firmante del testamento. Así, mientras todos se despidieron y dejaron flores y tipos que trabajaban en el cementerio iban hundiendo el cajón con el cuerpo una bella canción rockera iba acompañando lo definitivo de su estadía por el mundo.

Vecindario

Pasaba un buen tiempo mientras no estaba su marido. El vecino había pasado dos noches seguidas con ella, los chicos estaban en su vida, ni se habían enterado del salvaje modo que tuvieron ambos en pasar de una conversación trivial a las escenas más retorcidas y eróticas que dos personas aburridas de los suburbios podían haber inventado. Todos en el vecindario se habían dado cuenta y se habían escandalizado, pero eran tipos de feria, de mostrador que siempre tiene rebajas: se quedaron envidiando y odiando, salvo la madre de su esposa que no entendía la pasividad de es ella para dejar libre a su marido por toda la noche a las ocho.

Aquellos día fueron felices y perfectos, nada comparable a los momentos arruinados por el amor en una relación de promotores sexuales. El marido llegó dos días antes y se acabó la historia.

Feliz día

La mujer estaba sola y se sentía estupenda; estaba en su momento más metafísico y personal de su vida, admirada y consciente por eso prendió un cigarro y se lo puso en la boca, no lo fumó, simplemente dejó que se consumiera. Cuando se acabó lo escupió y repitió en un susurro el fruto de aquella meditación: "Soy lo más grande de la tierra", sonrió y pronto se desdijo para ampliar el rango de su afirmación.

Cicatriz al contacto de dos cuerpos

Sopla entre la cicatriz el fuego transparente,
quemando al otro fuego intenso, congelando
los pasadizos de aire que avanza caminando
al ritmo de un lejano lugar avanzando caliente.

Crea la luz una imagen superficial y aparente
entre las redes duras, cálidas, y navegando
por los conductos que llevan de algo pesado
van los marineros que buscan puertos siempre.

Y es todo tan anatómico que la metafísica
se reciente cuando se ponen en contacto
los cuerpos o la sombra oculta de la gente.

Casi todo se vuelve ruido y explosión vehemente
cuando lo del centro se hunde hasta el zapato
y está listo para caminar donde diga la vida.

El hombre que no envejece

No era extraño encontrar casos asombrosos en su vida, para empezar él era uno de ellos; capaz de cortar el hilo que une los pensamientos de un científico, de acabar con todas sus personas queridas sin quererlo, y, sobretodo, de desaparecer la esencia de juventud a todas las cosas. Es por esto que si no andaba desnudo, tendría sobre la piel unas cuántas telas sucias y roídas. Su actitud era pasiva y todo lo que lo rodeaba al juntarse con su contacto perdía color, por eso el aire a su alrededor era viciado e increíblemente sobrevivió a una balacera volviendo huecas a las balas. Su familia murió junto con los médicos que lo sacaron del vientre...Murieron con alguna especie de momificación natural, asombrando por primera vez a los forenses de todo el mundo. Toda su infancia la pasó en bases secretas del gobierno, viviendo entre experimentos y científicos que no se identificaban con él. La única forma que tenía para entender era la palabra. Cuando sus guardianes no encontraron resultados prometedores lo mandaron acá, a un pueblo apartado y aparentemente sin importancia. Aquí todo se hizo estragos a partir de ese momento, la gente se empezó a morir del mismo modo conocido y las construcciones hechas por el hombre y la naturaleza fueron desapareciendo. Por eso, el último habitante de esta tierra, deja constancia de estos hechos más que con ánimos de posteridad con deseos de alguna futura y dolorosa venganza.

Piedra

Jugaba con la almohada mientras la levantaba con los dedos y la estampaba en el aire por algunos segundos, llevándola como si no estuviera rellena de plumas y fuera un globo. El momento en que el tiempo caminaba más despacio acabó bruscamente cuando se sintió un ruido y un movimiento proyectarse contra el suelo, por la naturaleza del golpe seguramente fue algo que cayó con fuerza y escarbó la tierra...La almohada yacía en el suelo con una cicatriz de plumas que le saltaban de un costado. Se acercó temerosa hasta el portal de la entrada y extendía lentamente la mano para girar la perilla de la puerta, cuando ésta de un golpe se despostilló y se hizo mil pedazos: frente a ella un golem de piedra verde la estaba mirando.

viernes, 7 de marzo de 2008

Cortar

-¿Qué dices, te parezco interesante?
-Me parecías...Hasta que preguntaste eso...
-¿Qué tiene de malo?
-El fondo, nene, el fondo.
-¿No soy muy profundo?
-Podría decirse que sí.
-No entiendo.
-Se nota.
-No te vayas...Explícame.
-¿Importa?
-Sí.
-No, yo digo si te importa que te lo diga yo.
-¿Hace diferencia?
-Claro, la diferencia es que no importa.
-Ya vete, me hartas, ni sé lo que quieres.
-Algo muy diferente a ti, gracias.

Cita

-Mis sacrificadas horas de sueños no valen para algo tan absurdo como esto.
-Estoy de acuerdo.
-Nadie te preguntó.
-Nadie debía hacerlo, no tengo que esperar a que los demás inciten mi opinión.
-¿Eres así todo el tiempo?
-No, sólo cuando se amerita.
-Entiendo...Maldita cita a ciegas que me tocó...

Breve opinión del capitalismo

No respires, deja que los dedos acaben con el aliento y que las letras sean la contaminación de todo ese proceso creador. Muérete por salvar a la reina de tu pueblo, de los pueblos, a la economía que te exige dar más de lo que tienes, a la ciega avara que no ve tus límites y te empuja a rendirle como tributo tus años, tu vida, a ahorrar en el banco para que tus hijos hagan lo mismo que tú, el circulo casi completo.Pero el hombre no puede vivir sin respirar, y se cansa, y come, y defeca de vez en cuando, recordando su limite físico, su impedimento para poder despegar como un cohete hasta los rincones más posibles de la imaginación.Has dejado escapar al aire, has dejado de ser un instrumento para fines ajenos, has pensado por un momento y eso te ha vuelto prescindible, peligroso, impactante.

Un mismo cuerpo

Desilusión: ¿Por qué te has tomado tanto tiempo
en alcanzar la cima donde se ve todo?
Amor:¿Qué haces en la sima, rodeado de espesura
y tan vulnerable por las bestias que guardas dentro?
Parece un diálogo de dos personas, pero es un cuerpo,
uno que parece andar por una nublada calle,
otro que oye a su verdad yendo a comer helados solo.
La mariposa de plata no brilla ni da a los dos la misma forma,
las separa como a una vida anfibia en los laboratorios
y las desmenuza hasta dejar vacío el recipiente vacío
y a la vez tan lleno de todo lo que salpica y cumple.
La oscuridad no se come su caspa turbia, no se llena,
le exige a los objetos tocar el fondo que no tiene fondo,
a superar los récords y las metas infinitamente;
también a liberar a los esclavos que trabajan por los demás.
Son dos cuerpos policromos como serpientes,
avanzan en espiral que baila sobre las casas,
tal vez les da un brillo nuevo cuando les quita las piernas
(o las deja muertas, que es lo mismo).

Punto contrario

Una historia corta para una mente corta, de seguro lo habrá pensado. Pobre viejo que alguna vez tuvo imaginación y deseo y todo esto se le quedó en un disco rayado de Elvis...Sí,sí, tenemos en nuestro lomo todo el peso del mundo, todo el fracaso de esta silla moderna, de la educación moderna que parece la educación del pasado vestida con traje de princesa, de ésas que desprecian a los más aventajados para saber volver a las doce a casa. Me impacienta más este profesional por su rabínica barba, de seguro que si se la jalo, termino con las raíces y con su cara expuesta sobre mi piel como un barato maquillaje. Si soplo, el tipo se separa del traje y va a parar con el polvo de la tiza que produce el golpe entre la pared y la mota.Sí, sí, los mesopotámicos, ya vas a contarnos su historia y a continuar rompiendo con las primeras palabras,"unas pocas".La puerta está a unos pasos.¿Qué me impide callarlo con mi deserción?Me pongo de pie mecánicamente y salgo. Las miradas me laceran los brazos,tratan de subir hasta mi cara. No sé, pero el profesor ya se ha callado. Gracias al cielo.

El punto de vista de lejos

Se fueron a matear un poco lejos de nosotros, tal vez para ver lo que era matear y relajarse de lo pesado que estaba Timmy en aquel momento. Era la primera vez que lo conocían y se engañaban con el acento ridículo de su nombre. Ahí estaba, sobre la mesa y con las pelotas al aire, su hermano discutiendo con el mozo para que no los botase y yo con la tarea más ardua:"Bájate, por favor, nos vas a malograr la velada", más de lo que ya estaba. "Lo hago si me jalas de esta", respondía sacudiendo su cetro con un cristal amarillo en forma de agua en la punta."¡Qué repugnante eres, infeliz!". Al otro lado el resto de nosotros se divertía mateando, ajenos de la carga del hermano de Timmy, qué debíamos hacer nosotros: sentarse y disfrutar conversando y bebiendo mate. El mozo tiene los brazos arriba, señal que usan para avisar que están enfurecidos los monos. El pobre chico adoptando una posición obligada para dar puñetazos y el idiota de su hermano alejando a las últimas personas del lugar con gritos y movimientos groseros de mano...Hermano, creo que te abandonaré esta noche, me preocuparé de una sangre sin otros recipientes, de un hombre que quiere detener el flujo del mundo con una mano y sentarse a imitar a un escritor argentino que admira mientras adopta camaleonicamente costumbres que no son suyas. Pero me da pena su hermano, así, con esa apariencia falsa en el nombre y reventando cada vez que los desprevenidos hacen alguna broma. Me gustaría enseñarte lo estúpido de todo esto, de su incompetencia en la materia social, en el ancla que es tirando de las piernas a su hermano para que se rompa la cara con el abismo;"Por supuesto, déjalo unos días conmigo, tú sabes el don que tengo con la gente, le hago encontrar la luz que lo guía por el camino y te lo devuelvo", sería fácil insistirle con los ánimos al relajo que debe necesitar desde que le avisaron y lo trajeron de San Diego.¿Y qué haría con él? Lo llevaría a mi casa y lo tendría todo el tiempo en el suelo, lamiendo cada rastro de orina que deje por ahí, en general que mantenga con la lengua que come la pulcritud de la casa, aunque no le daría de comer hasta que me trate con respeto, a mí, a su hermano, a esas chicas que no conozco, a los que él no conoce, a todos...Lo trataría como lo que es, un inhumano; de seguro los que defienden a los animales apoyaría eso si lo conociesen.

De tanto pensarlo me he pasado a la otra mesa, pero sólo para despedirme de los demás y decirles que son buenos muchachos, ya que por culpa de Timmy tienen la cara llena de lástima. Son cosas de ellos, qué aprendan a solucionarlo.

jueves, 6 de marzo de 2008

Venta

Atrás de esa colina estaba lo que ellos buscaban, libertad. El líder les dijo que no doblaran, que siguiesen de frente, que la subieran. Todos corrieron gracias a ese último esfuerzo que te da la meta, ansiosos por alcanzar sus hogares y sus sueños. ¡Bang! Rueda uno de ellos y los otros levantan las manos, los guardias están temblando por el frío y fumando.

-Te demoraste mucho, Chang.
-Tuvimos algunos contratiempos- contesta el que lideró y traicionó a todos ellos.

Liberada

Y como si fuera por algún encantamiento su madre abrió los ojos y trató de articular algunas palabras. Su hija que le había estado llorando todo ese tiempo la vio y sintió toda la rabia que había estado guardando desde aquel horrible febrero, se acercó con la almohada que le había proporcionado la enfermera y la hundió en la boca, callando todo intento de escape del dolor de las quemaduras y librándose del mal que tanto la ataba.

Ocaso

Después de la prolongada parte del silencio él habló:

-Dicho todo me voy a casa, bueno, adonde me estoy quedando. En la mañana paso por mis cosas.
-Ahí estarán, seguramente, me encargaré de que te lleves todo.
-Yo también me encargaré de eso.
-Todas tus cosas estarán afuera a partir de las 7, llega temprano, sino te las quitarán.
-Lo haré, o mandaré a alguien a por ellas...
-Seguramente a tu amiga.
-No, a ella le gusta dormir hasta tarde, igual que a mí. Enviaré a Emilio, ¿te acuerdas?
-El que lo hace estupendamente, sí, es para no olvidarlo.
-Ya no hay que hablar más, nos estamos atacando inútilmente.
-De acuerdo, ya todo ha acabado. ¿Sabes?, me siento libre.
-También yo, es fantástico.

Encendió un cigarro y le dio la espalda, se levantó y se fue caminando. Derramó una lágrima, igual que ella, en ese momento.